lunes, 11 de junio de 2012

Shounen Trio

        Esta parte de la Shounen Jump desde siempre me ha gustado, vamos que es el tipo de anime con el cual la mayoría ha empezado, es la historia de un personaje que va ganado poderes poco a poco para defenderse de sus rivales y tiene tropecientos capítulos haciendo eso. Historias como esta se encuentran en las afamadas, Dragon Ball Z, Bleach, Naruto y One Piece que de por si cada una tiene cierto público ganado, algunos pelean entre ellos para decir cual es el mejor, otros solo les gustan alguna de las tres que aún se transmiten y otros les gustan las tres. Yo soy del tipo que empezó por una, la dejó un rato, empezó la otra y luego de los rellenos de las dos anteriores le tocó enamorarse de la última, si adivina de que estoy hablando se ganará un premio y como no hay premio le diré como fue.



     Por aquella época del furor de Naruto, era joven e inexperto (después de varios años solo sigo siendo joven) y me da por ver el anime de la cual mis amigos hablaban. No voy a negarlo, la historia es buena, atrapa desde el principio y Naruto tiene cierto carisma que todo personaje estúpido tiene en un Shounen y a pesar de tener la gran inteligencia de una ameba, es claro en su meta y quiere ser líder de su aldea para proteger lo que más quiere. Al ser el rechazado del parche por llevar consigo una maldición que mató a su familia entre otros, le da por llamar la atención a cada rato para ser aceptado, dando pie a situaciones chistosas y otras no tanto, luego conoce un a su grupo de amigos con los cuales empieza su camino como un guerrero ninja y se empieza a enamorar de su compañero y compañera del Equipo 7 (si, de Sasuke y de Sakura) a lo que nos lleva a un triangulo amoroso de traiciones y desengaños, súper interesante la historia hasta que la matan a rellenos, y ojalá los rellenos fueran entretenidos, pero un relleno no es más que un estancamiento en la trama, no puede pasar nada interesante porque se puede tirar la trama original (escrita en el manga), entonces toca conformarse a ver lo mismo de siempre. en este caso, alguna misión cula mientras adelantan la historia original.

   En mi caso me quedaba difícil esperar, así que me decidí por leer el manga, cosa tan buena al darme cuenta que la historia del primer Naruto termina casi en la mitad del anime y la otra mitad es puro y físico relleno,  es decir que casi pierdo tiempo en aproximadamente 120 caps sin sentido ni gloria.


   Después de irme olvidando de Naruto poco a poco llega el amor por Bleach, historia interesante que me recordaba en mi época de Cartoon Network, cuando veía Yu-Yu Hakusho. Avanzada la historia se van marcando diferencias entre las dos series. Bleach se convierte en interesante por el tipo de protagonista que tiene. Ichigo no es el típico estúpido tragón de Shounen y a la larga pareciera que hay pocas cosa que lo motivan a seguir, algo como un objetivo final, una gran meta como dominación mundial, ser un maestro pokémon, Hokage, maestro de la Sociedad de las Almas, hallar el One Piece o algo similar. Es por lo mismo que la serie a veces pareciera carecer de rumbo. En un principio se narra como llegó a ser Shinigami, y como forzosamente tiene que lidiar con una responsabilidad que poco le interesa. Cada ves se van introduciendo personajes más interesantes (cosa que se le apremia a Tite Kubo es el diseño de sus personajes) y otros no tanto, siendo más molestos que otra cosa y poco a poco se va revelando un poco más de la trama como la evolución de cualquier historia. Evoluciona tanto, que nos presentan a un villano bastante complejo, como en mi opinión lo es Aizen Sousuke. Es un tipo calmado, astuto, calculador, extremadamente poderoso,  elocuente al hablar y demás características de un antagonista refinado y por lo mismo a mi parecer es un duro rival por superar, llenándose la historia de power-ups casi sin sentido, razón que también me hizo abandonar la serie (y es que después de Aizen no hay nada en Bleach que lo supere hasta ahora).


   Pasado el tiempo me di la oportunidad de empezar One Piece, pero me dije que para evitar rellenos (pensaba que con tantos capítulos en el anime, muchos de ellos deberían ser de relleno por la experiencia previa con Bleach y Naruto ) leería primero el manga y saber como va la historia tal como el creador quiere contarla. Quedé enganchado desde el primer tomo.

   Sorprende como One Piece maneja sus historia con tal delicadeza y detalle que al ver  los arcos argumentales en transición, nos podremos encontrar con un personaje que se habló en el capitulo 30 volver aparecer en el capítulo 400 con un rol importante. Y una de las cosas más interesantes que me parecen a mi,  que aunque se sabe poco o nada del One Piece, se tiene claro que el objetivo principal es hallarlo, dándole el rumbo que necesita la serie, cosa que no tiene Bleach y que Naruto aún conserva.

   En conclusión, cada uno de los tres tienen un sitio especial en mi memoria. Con Naruto y Bleach pasé grandes momentos  pero es One Piece el único que aún conservo y me preocupo seguir día a día (hablando de salida de anime y manga semanal). Eso no quita que algún día me vuelva a enamorar de los dos primeros.


domingo, 24 de abril de 2011

Géneros (Shoujo)

     En esta ocasión de géneros voy hablar sobre uno que es poco habitual  para mí como lo es el Shoujo o Shōjo,  pero no por eso haya dejado de ver alguna vez.

     Según la Wikipedia: "El shōjo (少女 mujer joven?) es un tipo de manga dirigido a una audiencia femenina en edad adolescente, y suele publicarse en Japón en revistas manga dedicadas a ese sector demográfico. Abarca una gran cantidad de temas y estilos, desde el drama histórico a la ciencia ficción, centrando habitualmente el énfasis en las relaciones humanas y sentimentales. Estrictamente hablando, el shōjo no se adscribe a ningún estilo o género particular y es más un indicador del público al que va destinado."


   NANA es el tipo de serie que encierra ciertas características del género, tiene grandes dosis de drama y sentimentalismos y cierto aire novelesco que en mi humilde opinión encaja bastante bien.  Lo atractivo de esta serie son sus dos protagonistas, ambas llamada Nana de casualidad pero cada una con una personalidad totalmente distinta, una; Nana Komatsu, es la típica niña enamoradiza que quiere un marido que la mantenga, llora por todo, se ilusiona con cualquier cosa que tiene sueños pero no se le ve una gran motivación o empeño para querer alcanzarlos, la otra; Nana Osaki, es casi todo lo contrario, se ha enamorado sólo una vez, tiene una meta fija lo cual es ser de las mejores cantantes de Punk, compitiendo directamente con el único amor de su vida, tiene un oscuro pasado, pocas veces se le ve alegrarse por algo de verdad y es de carácter fuerte. 

 Haciendo el contraste entre la personalidades de cada una, se preguntará uno ¿Cómo encajan las dos en el mismo sitio? eso es lo bonito del anime, que hace que situaciones como estas, sean posibles y a la par entretenidas y, aunque estos dos personajes tengan varias diferencias, esto no impide que sean muy buenas amigas, dado que cada una complementa las carencias de la otra, contándonos algunos triunfos, decepciones, amoríos, y sobretodo buena música.

  Hay un apartado importante en esta serie y es la música claramente, dado que parte de la trama es el ascenso de Nana Osaki como cantante de Punk, por eso se está constantemente escuchando a Nana interpretando temas de Anna Tsuchiya (Cantante Japonés) y por parte Seritzawa Reira vocalista de la banda rival que a su vez interpreta temas de Olivia Reira (Cantante Japonés) dándonos un repertorio de canciones que a lo largo de la serie nos acompañan y como es mi caso aún las escucho. La serie logra transmitir la competitividad que hay entre las bandas, la emoción de cada concierto, hasta el estado anímico y todo esto gracias al buen cuidado de la música.

(Olivia Reira y Anna Tsuchiya)


 Por parte del apartado gráfico, debo confesar que es la única serie que he visto de ese tipo, y no estoy acostumbrado a ver personajes tan delgados como los muestran en la serie, creo yo que esto también le da un toque de ser única, y aunque en un principio no me agradaba, como siempre uno termina acostumbrándose y hasta aprender a ver la belleza que se quiere mostrar en la serie.



  La serie tiene las características que para mi la hace una buena obra de animación, tiene una buena trama, unos personajes interesantes, apartado gráfico distinto a lo ya visto, excelente música, drama, romance, y si se dejan llevar por la historia hasta una que otra lágrima logra sacar.

jueves, 14 de abril de 2011

Géneros (Mecha)

Como en toda obra artística, el anime está dividido por géneros, que según los gustos de cada quien elije el que más le parezca entretenido.




 Dicho anteriormente que me inicié en el anime gracias a Evangelion, tengo que decir que el género Mecha o Meka fue el primero que me llamó la atención. Después de Evangelion busqué algo del género y me encontré con Full Metal Panic! una serie sobre un soldado -Sagara Sousuke- sin el mínimo sentido común, que le encomiendan la noble misión de ser guardaespaldas de una estudiante, y lo primero que  noté fue que al presentarse en el salón de clase, nombra varios países en los que ha estado y todos ellos con conflictos armados, (sí, Colombia también es nombrado) cosa que me hizo gracia la falta de sentido común de este hombre que no sabe responder ante las situaciones más sencillas y todo representa un peligro para la protagonista -Kaname Chidori-, que en un principio no sabe que la estaba cuidando y da pie escenas graciosas. 


  Lo normal en este tipo de se series, es que se maneje cierto lenguaje científico ficticio para explicar el funcionamiento de sus mechas, el conflicto de la serie o de lo que es capaz de hacer el robot tripulado, que a personas que les guste la ciencia ficción encuentra fácil de digerir. Los mechas por lo general son consideradas armas de destrucción masiva (Problem, Bush?) que muy a menudo el protagonista  es entrenado para usarlo, se lo encuentra o hereda de alguna forma extraña, algunas dan pie a las historias más absurdas y otras más bien coherentes. 




    Un ejemplo de historia absurda y fantasiosa y que además funciona es la de Tengen Toppa Gurren Lagann (hasta el nombre suena raro) una historia que se basa en una tierra desolada, donde la mayoría de los seres humanos son obligados a vivir bajo tierra sin saber mucho de lo que pasa en la superficie y muchos ni se cuestionan que hay más allá, pero como es de esperarse, siempre está el que quiere saber más, este personaje  -Kamina- es quien inspira al protagonista -Simón- (cobarde en un principio) a salir  a la superficie y explorar un mundo totalmente nuevo para todos. El manejo de la historia se da en unos magistrales 27 capítulos que cuentan de lo que es capaz la ambición humana y de lo que puede llegar a realizar cuando se lo propone, lo importante que es luchar por los ideales y enfrentar la realidad por dura que sea, esta es la parte aterrizada de la historia por decirlo así, ¿Pues cómo cuadran los Mechas aquí? pues ahí es donde entra lo absurdo e interesante de la serie, los mechas nos son los típicos robots súper estéticos y simétricos, son caricaturescos y a la vez carismáticos hasta en algunas escenas tienen expresiones faciales que demuestran estados de ánimo.

 En conclusión es una serie muy divertida, estéticamente diferente a muchas de su tipo y con una historia que deja huella en la memoria.



miércoles, 13 de abril de 2011

Prejuicios





Bueno, tengo que empezar a decir que no soy un experto del anime y lo que yo opine puede que le parezca totalmente absurdo o simplemente no guste.


Por lo general, al que ve anime se le tilda de friki, otaku, rarito, nerd, anormal, entre otras cosas que a la gente "normal" se le pasa por la cabeza, aunque es un concepto que va cambiando, porque cada vez hay mas adeptos (muahahaha) no falta el que estereotipe. Dicho esto, tengo que decir, me gusta el anime y tengo una colección mas o menos moderada de anime (unas 50 series contando por encima) y aunque me pase horas viendo anime, también hay tiempo para otras actividades, estudio, salgo de fiesta, salgo con mis amigos y me revuelco en mi estiércol como cualquier ser humano normal.


 Pero así como algunos estereotipan a los que ven anime, hay algunos que ven anime que estereotipan anime (suena raro, sí, pero es verdad) yo por ejemplo lo hice alguna vez. 


 En una de esas convenciones que se hacen en el centro Cultural Comfandi, vi un cosplay de Luffy, que recuerdo ganó, y todo el día vi referencias a One Piece, y me pregunté ¿Qué de bueno tiene One Piece? una serie la cual vi alguna vez en Cartoon Network y sus dibujos nunca me gustaron, así que cambiaba de canal y nunca vi un capítulo entero, aparte esa gran cantidad de capítulos que tenía por esa época  (300 algo en el anime, ahora van 491 hasta la fecha) era algo que me motivaba y desmotivaba a la vez, me decía: pues debe ser buena para que se mantenga durante tantos años y por otro lado tanto capítulo se vuelve estresante.  






 One Piece es la primera serie que me leí primero el manga y luego me vi el anime, (empecé a leer manga porque me cansé de los rellenos de Naruto  así que me adelante al manga) cosa que me agradezco y mucho, ya que la censura que ponen en Cartoon Network es absurda.


 Para empezar a opinar sobre One Piece partiré  por el apartado de los gráficos ya que era de las cosas que más me desagradaba. En los primeros capítulos me molestaba el dibujo, pero poco a poco fui apreciando el estilo de Eiichiro Oda ya que mientras avanzaba la serie la calidad gráfica iba mejorando, hasta me alcancé a percatar que aunque haga algunos de sus personajes algo "deformes" es lo que hace especial a esta serie y eso si, para dibujar fondos y edificios, no he visto mejor calidad y cuidado del detalle como la obra de Oda.


 Otro apartado y el más importante en mi opinión es la trama o la historia. quitándome de la cabeza la fea imagen que me había causado Cartoon Network le di comienzo a la grata lectura del manga, primer capítulo donde comienza la aventura de Monkey D. Luffy, un personaje con mucho carisma, típico protagonista de un Shounen con un sueño, meta u objetivo claro que quiere llegar (Quiere ser el Rey de los Piratas), algo tonto, distraído que se pone serio cuando la situación lo requiere. Rápidamente me empezó a gustar la historia, leído el primer tomo, ya me había reído a carcajadas, llorado y hasta sorprendido por los giros que da la trama, algo que Oda, el autor de la obra, sabe manejar a la perfección, es sorprendente que en 621 capítulos de lo que va la historia tenga casi nulos errores de coherencia, una historia que cuida con sumo cuidado, y no hay personaje que se desperdicie. 




                                                              
 Otra cosa que sorprende de One Piece, son las habilidades o poderes que tiene sus personajes, mis primeros pensamientos sobre Luffy eran ¿Cómo puede ser poderoso un personaje que está hecho de Goma? pero es algo que sabe manejar muy bien y sorprende la versatilidad y la cantidad de ataques que puede realizar siendo de goma, otro tópico es ¿Cómo pueden seguir a un personaje tan tonto?  pues es ahí donde entra el carisma, este personaje goza de una gran voluntad y defiende a sus amigos sin importarles su pasado (cada personaje que se une a la banda tiene un trasfondo histórico que se cuenta a manera de flashback que por lo general Luffy nunca sabe y cada uno tiene una gran meta que sienten que a lado de Luffy podrán cumplir) conformando así una banda pirata que se complementa y tienen grandes aventuras.


 Ya para concluir, tengo que decir que esta serie es de esas que la mayoría no ha visto y se le critica sin saber (yo lo hice) pero una vez se le da la oportunidad, engancha. Podría hablar de otras cualidades de la serie pero me extendería demasiado y hasta correría el riesgo de destripar partes importantes de la historia.

Empezando a opinar



El anime se ha convertido en una de mis recientes pasiones, recuerdo que Neon Genesis Evangelion fue la serie que me hizo interesarme más por las obras  de anime. No califico al popular Dragon Ball ni a Dragon Ball Z como mi primer anime, debido a irónicamente su popularidad se mezclaba con las otras "caricaturas" que consumía de pequeño (gran error) pero luego por allá en el 2006 conocí a un amigo en el instituto que me inició en el vicio de ver anime.

 Hablando con mis amigos del instituto sobre Dragon Ball Z, por cosas de la vida llegamos a tocar el tema Evangelion, (que en la época en que vagamente lo vi, lo transmitían en el ya extinto canal "Locomotion") y me pareció interesante lo bien que hablaban de él, sin más, se lo pedí prestado a mi amigo (John Erik, de lo único que me has aportado en la vida ha sido el anime), y apenas tuve tiempo, la empecé a ver. 

 Mi primer problema al ver la serie, era que desgraciadamente mi computador era una reliquia y los vídeos en .AVI se veían muy lentos, menos mal mi DVD lee .AVI así que a viciar se dijo. Empece a ver el primer capítulo,  y pensé que era interesante ver una trama donde los ángeles son los "malos" (crecí en un hogar cristiano, por lo cual cualquier tema que invierta los papeles de la biblia me parece interesante ) y los pobres humanos sólo se defienden de los ataques de Dios, esa fue mi primera impresión y aunque es acertada, poco engloba lo que realmente Evangelion es.

 Evangelion es de esas series que tiende a ser interpretada de distintas maneras dado el nivel de complejidad que tiene la trama, y la profundidad psicológica que cada personaje tiene, como cada uno responde a una determinada situación, debo confesar que la primera vez que la vi entendí una cosa, a la segunda otra y esa es una de las razones por la cual me gusta tanto.